Violencia política contra Alessandra Rojo de la Vega: ataques, omisiones y una campaña de desgaste sin pruebas
Ciudad de México.— El ataque reciente contra Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de la Cuauhtémoc, no puede analizarse como un hecho aislado ni fortuito. Forma parte de una constante escalada de agresiones políticas, personales y discursivas que han ido normalizándose cuando la persona que gobierna no es afín al poder federal ni a su bloque político.
El episodio ocurre en un contexto donde la confrontación política ha dejado de ser debate público para convertirse en hostigamiento sistemático, particularmente cuando quien encabeza una alcaldía es una mujer que ejerce el cargo con independencia.
Violencia política de género: cuando gobernar se vuelve un riesgo
Diversos sectores han advertido que el caso de Rojo de la Vega encaja en los patrones clásicos de violencia política contra las mujeres: descalificación permanente, cuestionamiento de legitimidad, ataques personales y ahora agresiones directas.
No se trata únicamente de diferencias ideológicas. Se trata de un mensaje disciplinador: quien no se alinea, paga el costo político, mediático y personal.
El papel de la agresión discursiva sin pruebas
En este contexto, resulta imposible ignorar la constante ofensiva pública encabezada por Arturo Ávila, militante de Morena y aspirante declarado a gobernar la misma alcaldía.
Desde espacios mediáticos y redes sociales, Ávila ha sostenido una narrativa reiterada de acusaciones sin presentar pruebas concluyentes, alimentando un clima de confrontación que, lejos de contribuir a la rendición de cuentas, abona al linchamiento político.
La repetición sistemática de señalamientos sin sustento judicial no solo contamina el debate público, sino que legitima indirectamente la agresión contra una autoridad electa, enviando una señal peligrosa: atacar es válido si el objetivo no pertenece al bloque correcto.
Condenas selectivas y silencios estratégicos
Mientras algunos actores han condenado el ataque de manera tibia, otros han optado por el silencio estratégico, una omisión que también comunica. La falta de una postura firme desde el oficialismo refuerza la percepción de que la violencia política se condena solo cuando conviene.
Esta selectividad erosiona cualquier discurso institucional sobre igualdad, democracia y protección a las mujeres en la vida pública.
No es competencia política, es desgaste sistemático
La democracia no se fortalece con campañas de descrédito ni con acusaciones sin pruebas. Se debilita cuando la violencia se normaliza como herramienta para abrirse paso al poder, especialmente cuando el objetivo es una mujer que gobierna sin subordinación política.
El ataque contra Alessandra Rojo de la Vega no solo pone en riesgo su integridad, sino que marca un precedente alarmante para cualquier mujer que aspire a gobernar sin permiso del centro.
No se puede seguir permitiendo que la violencia política, el hostigamiento y la agresión discursiva sin pruebas se conviertan en una ruta aceptable hacia el poder.
La democracia exige competencia con argumentos, no con intimidación.
Y exige, sobre todo, cero tolerancia a la violencia contra mujeres en el ejercicio del gobierno.
Fuentes
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Denuncias públicas de Alessandra Rojo de la Vega
Declaraciones y posicionamientos difundidos en sus redes sociales oficiales, donde documenta agresiones, amenazas y hostigamiento político en el ejercicio de su cargo como alcaldesa de Cuauhtémoc. -
Cobertura periodística nacional
Medios como El Universal, Reforma, Milenio y El Financiero han documentado episodios de violencia política contra mujeres en cargos públicos, así como el clima de confrontación política en alcaldías de la Ciudad de México. -
Organismos y marcos institucionales
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Instituto Nacional Electoral (INE): Lineamientos y criterios sobre violencia política contra las mujeres en razón de género.
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Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF): Jurisprudencia sobre campañas de desprestigio, acusaciones sin pruebas y hostigamiento político.
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Declaraciones públicas de Arturo Ávila
Intervenciones en medios de comunicación y redes sociales donde realiza señalamientos reiterados contra la alcaldesa de Cuauhtémoc, sin que exista hasta el momento resolución judicial firme que respalde dichas acusaciones, según registros públicos. -
Análisis de especialistas en gobernanza y género
Opiniones de académicos y colectivos feministas que han advertido sobre el uso de la agresión discursiva como herramienta de desgaste político contra mujeres que no pertenecen al bloque de poder dominante.