De referencias prehispánicas y coloniales a héroes nacionales: la evolución histórica de la nomenclatura urbana.
Los nombres de las calles en México existen desde la época prehispánica con referencias descriptivas, consolidándose posteriormente con denominaciones coloniales y evolucionando drásticamente tras la Independencia en el siglo XIX para conmemorar héroes y fechas patrias. Hacia 1921, se sumaron también nombres de países latinoamericanos en distintas zonas del centro del país.
La calle más antigua de México y considerada una de las primeras es la calzada de Tacuba (hoy avenida México-Tacuba), construida por los mexicas entre 1377 y 1389, uniendo la isla de Tenochtitlan con tierra firme. Fue una de las principales calzadas prehispánicas y actualmente continúa siendo una vía central en la Ciudad de México.
De la traza prehispánica a la colonia
En la época prehispánica, las calzadas y avenidas, particularmente en Tenochtitlán, tenían nombres basados en su función o características. Las primeras calles de México, principalmente en la actual Ciudad de México, surgieron de la traza colonial sobre antiguos canales y calzadas prehispánicas (calpullis), recibiendo nombres descriptivos relacionados con oficios, iglesias o leyendas.
Entre las calles más emblemáticas destacan Tacuba (considerada la más antigua), Moneda, Donceles y Plateros (hoy Madero).
Santiago de Querétaro: nombres costumbristas y religiosos
En Santiago de Querétaro, los primeros nombres de las calles, utilizados mayormente hasta principios del siglo XX, eran costumbristas, descriptivos o religiosos. Referenciaban lugares, oficios o leyendas locales, antes de ser renombradas en honor a personajes históricos.
Ejemplos de estos nombres originales incluyen:
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Calle del Purgatorio, hoy parte de la Avenida Hidalgo.
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Calle de las Verdolagas / del Grillo, típicos nombres del siglo XIX.
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Calle de Las Malfajadas, actualmente Independencia, llamada así por la vestimenta de sus habitantes.
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Calle del Descanso, hoy Pasteur, denominada así porque allí paraban los condenados a muerte rumbo a la Alameda.
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Calle del Calvarito, hoy Felipe Luna, lugar de bautismo de los primeros habitantes.
Asimismo:
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Calle de la Gitana, antigua denominación de la calle Revolución (hoy Cuauhtémoc).
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Calle de Las Muchachas o Cuscas, ubicada cerca de Plaza de Armas durante el porfiriato.
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Calle del Roncopollo, relacionada con el antiguo uso de la zona como lavadero.
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Callejón de la Degollada, antiguo nombre del Callejón del Progreso (prolongación Altamirano).
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Calle del Placer, hoy Allende, cuyo nombre proviene de una leyenda de compasión y alivio a los necesitados que residían cerca de las monjas capuchinas, y no del deseo carnal.
A partir de 1915-1917, con el Congreso Constituyente, muchas de estas calles cambiaron sus nombres por los de figuras históricas como Ezequiel Montes, Francisco I. Madero o Benito Juárez en la capital queretana.
Colonias y barrios: una identidad diversa
En relación con la nomenclatura urbana, el origen de los nombres de colonias y barrios en México también es diverso. Refleja una mezcla de historia prehispánica (náhuatl), la época colonial y la influencia del Porfiriato.
Muchos nombres provienen de antiguos calpullis (barrios), personajes históricos, ciudades extranjeras, hitos geográficos o conventos, conformando así una memoria viva que sigue presente en la vida cotidiana de las ciudades mexicanas.
Fuente: Heidy Wagner Laclette
Cronista Honoraria del Municipio de Cadereyta