Ingresos de hoteles y restaurantes retrocedieron durante mayo; el sector enfrenta además mayores costos, tarifas al alza y un desempeño desigual.
Querétaro, Qro., 17 de agosto de 2026.— Los Ingresos de hoteles y establecimientos dedicados a preparar alimentos y bebidas en Querétaro disminuyeron 7% anual durante mayo de 2026, según los resultados estatales de la Encuesta Mensual de Servicios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. La medición agrupa actividades de alojamiento temporal y servicios de alimentos, por lo que refleja el comportamiento conjunto del sector y no el balance particular de cada negocio.
El personal vinculado con estas actividades también enfrentó un deterioro en sus ingresos laborales: las remuneraciones reportaron una contracción anual de 1.7% durante el mismo mes. Los indicadores corresponden a mayo y fueron difundidos posteriormente por el Inegi, debido al calendario habitual de procesamiento de la encuesta; por ello, representan una fotografía estadística con rezago y no una lectura en tiempo real de agosto.
Ingresos de hoteles muestran retroceso anual
La caída registrada en Querétaro formó parte de un escenario nacional adverso para las actividades de hospedaje y preparación de alimentos. De acuerdo con el comparativo difundido a partir de la encuesta, 26 de las 32 entidades presentaron reducciones anuales en los ingresos de este sector. Nayarit tuvo el descenso más pronunciado, con 18%, seguido de Baja California Sur, con 15.5%; en contraste, Durango avanzó 10% y Chiapas creció 8.7%.
Costos y tarifas presionan al sector
El retroceso en los ingresos ocurrió mientras los precios relacionados con restaurantes y alojamiento siguieron aumentando. Al cierre de junio, esos servicios acumularon en Querétaro un incremento anual de 8%, mientras las tarifas hoteleras reportaron un alza de 15% frente al mismo mes de 2025. Esta combinación supone una presión doble: mayores costos para consumidores y visitantes, pero sin una recuperación equivalente de los ingresos empresariales observados durante mayo.
Los registros del sector hotelero formal citados en el reporte colocaron la tarifa promedio al inicio del año en alrededor de mil 600 pesos por noche. Para junio, las habitaciones de categorías media y alta en la zona metropolitana se ofrecían entre mil 850 y 2 mil 100 pesos. Esos precios no representan una tarifa única para toda la entidad, sino rangos observados en establecimientos de determinados segmentos y ubicaciones.
Restaurantes ajustan sus márgenes
La presidenta estatal de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, Citlalli Camacho, señaló que los establecimientos han enfrentado el encarecimiento de insumos y han limitado los ajustes en sus cartas para evitar una reducción adicional de comensales. De acuerdo con la representante empresarial, parte de los negocios ha absorbido esos costos mediante menores márgenes de ganancia.
Las perspectivas del gremio para el resto del año se mantienen reservadas debido a que la afluencia y las derramas económicas han variado entre temporadas. Aunque los periodos vacacionales y eventos específicos pueden elevar el consumo, el dato de mayo advierte que el incremento de visitantes o tarifas no necesariamente se traduce de manera inmediata en mayores ingresos reales para todos los establecimientos.
Un indicador para medir la recuperación
La Encuesta Mensual de Servicios genera información sobre ingresos, personal ocupado, gastos y remuneraciones de empresas y establecimientos privados no financieros. En el caso de Querétaro, sus próximas actualizaciones permitirán conocer si la temporada vacacional de verano modificó la trayectoria del hospedaje y los restaurantes o si persistieron las presiones observadas en mayo. Hasta contar con esos resultados, no es posible afirmar que el sector ya recuperó el terreno perdido.
Fuentes
- INEGI — Encuesta Mensual de Servicios, indicadores por entidad federativa
- El Universal Querétaro — Restaurantes y hoteles reportan caída de 7%
Nota editorial
El desempeño de hoteles y restaurantes incide en empleos, consumo, proveeduría y actividad turística. El descenso anual de sus ingresos, acompañado por mayores precios y menores remuneraciones, permite dimensionar las presiones que enfrentan empresas y trabajadores de un sector relevante para la economía queretana.