El dólar se debilita frente al peso: ¿fortaleza económica o calma antes de la tormenta?
Ciudad de México. — El peso mexicano continúa mostrando fortaleza frente al dólar estadounidense. Este martes, el tipo de cambio se mantiene alrededor de los 17.60 pesos por dólar, uno de los niveles más bajos observados en los últimos meses, en un contexto donde el billete verde ha perdido fuerza frente a varias monedas emergentes, incluida la mexicana.
Aunque para muchos este escenario representa una señal positiva de estabilidad, especialistas advierten que la apreciación del peso responde a una combinación de factores externos e internos, más que a un crecimiento estructural sólido de la economía nacional.
Uno de los principales elementos detrás de la caída del dólar es su debilidad a nivel global. En Estados Unidos, los mercados anticipan una etapa de menor endurecimiento monetario, lo que reduce el atractivo del dólar como refugio y presiona su valor frente a otras divisas.
A nivel interno, México sigue beneficiándose del alto diferencial de tasas de interés. La política monetaria restrictiva del Banco de México mantiene rendimientos atractivos para inversionistas extranjeros, lo que impulsa la entrada de capitales y fortalece la demanda por pesos, un fenómeno conocido como carry trade.
A ello se suma la intensa relación comercial entre México y Estados Unidos, así como la estabilidad en flujos de exportación y remesas, que continúan respaldando al peso en el corto plazo. No obstante, analistas subrayan que esta fortaleza no está exenta de riesgos, especialmente si cambian las condiciones financieras internacionales o se presentan tensiones económicas internas.
Un peso fuerte puede traer beneficios inmediatos, como importaciones más baratas y menor presión inflacionaria, pero también representa un reto para sectores exportadores, que ven encarecidos sus productos en el mercado internacional.
Así, aunque el tipo de cambio ofrece hoy una imagen de estabilidad, la pregunta de fondo sigue abierta: ¿se trata de una fortaleza sostenible o de un equilibrio frágil condicionado por factores externos que podrían cambiar rápidamente?