Astronautas reportan tonos verdes, formaciones inéditas y fenómenos de luz nunca observados directamente
Océano Pacífico, 10 de abril de 2026.— La misión Artemis II de la NASA concluyó con éxito tras su amerizaje en el océano Pacífico, luego de completar un histórico viaje alrededor de la Luna que permitió a la tripulación observar directamente regiones nunca vistas por el ser humano desde la órbita lunar.
A bordo de la cápsula Orion, los astronautas realizaron un sobrevuelo por la cara oculta de la Luna, donde registraron detalles geológicos y fenómenos visuales que han sido considerados clave para futuras misiones.
Lo que vieron en la cara oculta de la Luna
Durante el paso por la cara oculta, los astronautas describieron una superficie completamente distinta a la visible desde la Tierra, con una alta concentración de cráteres, relieves irregulares y formaciones geológicas complejas.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la observación de variaciones de color en la superficie lunar. De acuerdo con la tripulación, se detectaron tonos verdosos en la región de Aristarchus, así como tonos cafés en zonas cercanas a la cuenca Orientale, lo que podría aportar información sobre la composición mineral y la actividad volcánica antigua de la Luna.
Estas diferencias de color, explicaron especialistas, están relacionadas con materiales geológicos distintos y podrían ayudar a entender la evolución del satélite natural.
Luz, sombra y fenómenos únicos
Los astronautas también reportaron fenómenos visuales poco comunes, entre ellos el efecto conocido como earthshine, donde la luz reflejada por la Tierra ilumina tenuemente la superficie lunar.
Además, durante la misión se registraron destellos de impacto en la Luna, así como un eclipse solar observado desde el espacio, lo que permitió a la tripulación apreciar la corona solar desde una perspectiva única.
La combinación de luz extrema y oscuridad profunda generó una experiencia descrita como una de las más intensas del viaje.
“Ver esa parte de la Luna fue como asomarse a un vacío absoluto”, relataron tras su regreso.
Un momento de aislamiento total
Uno de los aspectos más impactantes fue la pérdida momentánea de comunicación con la Tierra al pasar por la cara oculta, lo que generó una sensación de aislamiento total.
En ese punto, la tripulación se encontraba completamente fuera de contacto directo, en una de las regiones más remotas alcanzadas por una misión tripulada en décadas.
Un regreso preciso a la Tierra
La misión concluyó el 10 de abril de 2026, cuando la cápsula Orion amerizó en el océano Pacífico frente a la costa de California, en una maniobra considerada exitosa y controlada.
Durante el descenso, el sistema de paracaídas redujo la velocidad de la nave antes del impacto con el agua, permitiendo una recuperación segura por parte de equipos de la NASA.
Tras el amerizaje, los astronautas fueron extraídos sin complicaciones, aunque reportaron dificultades iniciales para adaptarse nuevamente a la gravedad terrestre.
Un paso clave hacia el futuro
Artemis II representa una misión fundamental dentro del programa Artemis, ya que valida la tecnología necesaria para el regreso del ser humano a la superficie lunar.
La siguiente etapa será Artemis III, que busca concretar el alunizaje y avanzar hacia una presencia más permanente en la Luna, con miras a futuras misiones hacia Marte.
Fuentes consultadas
- Información oficial de la NASA sobre Artemis II
- Reportes científicos y testimonios de la tripulación
- Análisis de observaciones geológicas de la Luna
La cápsula Orion de la misión Artemis II realiza su reentrada a la atmósfera y ameriza en el océano Pacífico el 10 de abril de 2026, tras completar un histórico viaje alrededor de la Luna.
El descenso incluyó una fase crítica de calor extremo y un breve apagón de comunicaciones antes del despliegue de paracaídas, culminando en un amerizaje controlado frente a la costa de California.
Fuente: NASA / https://www.youtube.com/watch?v=vgmAP1KrO9Q