Automovilistas cuestionan por qué el tramo entre San Juan del Río y Querétaro continúa parcialmente cerrado después de casi ocho años de trabajos y caos vial constante
San Juan del Río, Querétaro, 27 de mayo de 2026.— Para miles de automovilistas que diariamente recorren la autopista México–Querétaro, el tramo entre San Juan del Río y la capital queretana se ha convertido en sinónimo de tráfico, accidentes, retrasos y desesperación. Lo que debía ser una modernización temporal hoy ya acumula casi ocho años de afectaciones constantes y, pese al tiempo transcurrido, todavía existen cerca de 15 kilómetros con cierres parciales donde prácticamente no hay actividad visible de obra.
Conductores que utilizan diariamente esta vialidad aseguran que gran parte del tramo permanece cerrado “por construcción”, pero en muchos puntos no se observa maquinaria pesada ni cuadrillas trabajando. Según testimonios ciudadanos, únicamente en pequeñas secciones aisladas existen algunos trabajadores y pocas máquinas operando, mientras el resto permanece detenido o sin movimiento aparente.
El caos vial se volvió parte de la rutina
La autopista México–Querétaro es una de las carreteras más transitadas del país y conecta el centro con el norte de México. Cada día circulan miles de vehículos de carga, transporte público y automovilistas particulares.
Sin embargo, usuarios comenzaron nuevamente a cuestionar en redes sociales por qué las obras avanzan tan lentamente, especialmente en el tramo cercano a San Juan del Río, donde desde hace años se mantienen desviaciones, carriles reducidos y zonas cerradas que provocan congestionamientos diarios.
En Facebook y grupos de automovilistas, algunos consideran que la situación ya rebasó cualquier lógica de mantenimiento normal, mientras otros creen que existe falta de coordinación y planeación en los trabajos carreteros.
Promesas nuevas sobre una obra vieja
En semanas recientes, autoridades federales anunciaron nuevas intervenciones para rehabilitar y ampliar distintos segmentos de la México–Querétaro, incluyendo obras entre Palmillas y El Rodeo.
De acuerdo con información oficial, varios proyectos relacionados con esta vialidad continuarían hasta 2029 y forman parte del paquete federal de infraestructura carretera.
Pero entre ciudadanos comienza a crecer la percepción de cansancio social por una obra que parece no terminar nunca.
Algunos automovilistas aseguran que el problema ya no solo afecta tiempos de traslado, sino también:
- costos de combustible
- desgaste vehicular
- riesgo de accidentes
- estrés diario
- retrasos laborales y comerciales
Redes sociales explotan contra el abandono del tramo
La molestia aumentó particularmente porque, según usuarios, dentro de varios kilómetros cerrados “no hay nadie trabajando”. Esa percepción comenzó a generar críticas más fuertes contra las autoridades encargadas de la obra.
En redes sociales las opiniones se dividieron:
- algunos consideran que las obras son necesarias aunque tarden
- otros creen que mantener kilómetros cerrados sin actividad visible representa desorganización y abandono
Mientras tanto, la autopista sigue operando con reducción de carriles, tráfico intenso y largos tiempos de espera en horas pico.
Para muchos conductores del Bajío y Querétaro, el tramo San Juan del Río–Querétaro dejó de sentirse como una obra temporal y comenzó a percibirse como un problema permanente de movilidad.
El debate continúa creciendo entre ciudadanos que diariamente atraviesan una de las carreteras más importantes y conflictivas del país.
Fuentes
Nota editorial
La presente nota fue elaborada con base en reportes periodísticos, anuncios oficiales y percepción ciudadana compartida públicamente en redes sociales y medios regionales. Las condiciones de obra y operación pueden variar dependiendo de avances y decisiones de autoridades federales.